Al contarles cuentos a los niños y las niñas hacemos que estos aprendan a escuchar y sean capaces de estar concentrados. Podemos hacer que superen sus miedos, si encontramos un cuento adecuado la niña o el niño verá que el protagonista supera lo mismo que él está pasando, lo cual puede ayudar a que él también termine afrontando ese miedo y superándolo.
A parte de los cuentos clásicos que a todos y a todas nos han contado alguna vez, existen muchos cuentos creados expresamente para transmitir un valor concreto. En el siguiente cuento corto se intenta transmitir a las niñas y los niños la importancia de la sinceridad.
El Gran Palacio de la Mentira
Todos los duendes se dedicaban a construir dos palacios, el de la verdad y el de la mentira. Los ladrillos del palacio de la verdad se creaban cada vez que un niño decía una verdad, y los duendes de la verdad los utilizaban para hacer su castillo. Lo mismo ocurría en el otro palacio, donde los duendes de la mentira construían un palacio con los ladrillos que se creaban con cada nueva mentira. Ambos palacios eran impresionantes, los mejores del mundo, y los duendes competían duramente porque el suyo fuera el mejor.
Tanto, que los duendes de la mentira, mucho más tramposos y marrulleros, enviaron un grupo de duendes al mundo para conseguir que los niños dijeran más y más mentiras. Y como lo fueron consiguiendo, empezaron a tener muchos más ladrillos, y su palacio se fue haciendo más grande y espectacular. Pero un día, algo raro ocurrió en el palacio de la mentira: uno de los ladrillos se convirtió en una caja de papel. Poco después, otro ladrillo se convirtió en arena, y al rato otro más se hizo de cristal y se rompió. Y así, poco a poco, cada vez que se iban descubriendo las mentiras que habían creado aquellos ladrillos, éstos se transformaban y desaparecían, de modo que el palacio de la mentira se fue haciendo más y más débil, perdiendo más y más ladrillos, hasta que finalmente se desmoronó.
Y todos, incluidos los duendes mentirosos, comprendieron que no se pueden utilizar las mentiras para nada, porque nunca son lo que parecen y no se sabe en qué se convertirán.
(http://cuentosparadormir.com/cuentos-cortos)
Considero importante que los cuentos mediante los cuales queramos inculcar algún valor sean cortos ya que así será más fácil captar la atención de niños y niñas y más fácilmente podremos hacerles entender el sentido del valor de la sinceridad como es en este caso. Otro punto importante es el lenguaje que se utilice en el cuento. Hay veces que las palabras no son adecuadas para la edad a la que está dirigido el cuento.